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martes, 24 de marzo de 2020

Así Puedes Aumentar Las Defensas De Tu Organismo Y Fortalecer Tu Sistema Inmune

El camino efectivo para prevenir y tratar algunas enfermedades es fortaleciendo el sistema inmunológico y subiendo las defensas. Cómo lo puedes hacer? aumentando el consumo de alimentos ricos en vitaminas y minerales, disminuir el consumo de fuentes de grasa, azúcar y de alimentos ultraprocesados que posean colorantes y conservantes
El estilo de vida saludable en general resulta ser una buena opción para mantener el organismo fuerte y resistente. Además de la ingesta de alimentos sanos, es necesario dejar malos hábitos como fumar o consumir alcohol y practicar actividad física, mantener el peso adecuado, dormir de 7 a 8 horas por noche y evitar el estrés. Estas recomendaciones deben mantenerse durante toda tu vida, no sólo en momentos en los que te encuentres enfermo o que estés más débil pudiendo enfermarte con facilidad.

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Alimentos para subir las defensas

Los alimentos ricos en selenio, zinc, vitaminas C y E, probióticos y ricos en Omega 3 son los más indicados para aumentar el sistema inmune, porque favorecen la producción de las células de defensa de forma más eficiente. Algunos ejemplos son:  
  • Selenio: nuez de brasil, trigo, arroz, yema de huevo, semillas de girasol, pollo;
  • Zinc: ostras, camarón, carne de vaca, pollo y de pescado, hígado, germen de trigo, granos integrales, frutos secos; 
  • Vitamina C: naranja, mandarina, piña, limón, fresas; 
  • Vitamina E: semillas de girasol, avellanas, maní, almendras; 
  • Probióticos: yogur natural, kombucha y leche fermentada tipo kéfir.
  • Omega 3: sardina, salmón, atún, chía y linaza.
Si necesitas fortalecer tu sistema inmune debes consumir una mayor cantidad de estos alimentos a diario y regularmente, no sólo cuando ya estás enfermo, sino también para evitar enfermarte de nuevo.

Remedios naturales para aumentar las defensas

Una buena forma de mejorar la inmunidad del organismo naturalmente es tomar un suplemento alimenticio en forma de cápsulas, que se pueden comprar en las farmacias o tiendas de productos naturales. Algunos ejemplos son el calostro bovino, semillas de astragalus o astrágalo, aceite de semilla de perilla, y el extracto de propóleo.
A pesar de que pueden ser comprados sin receta médica, es bueno consultar al médico antes de ingerirlos porque tomar estos suplementos en exceso podría ser perjudicial para la salud.

Cómo aumentar el sistema inmune rápidamente

Para aumentar las defensas rápidamente para que el organismo esté más fuerte para combatir agentes agresores se debe:
  • Adoptar buenos hábitos de salud, no mantenerse cerca de personas fumadoras, dormir adecuadamente, evitar el estrés;
  • Exponerse al sol durante la mañana, sin protector solar, para conseguir producir vitamina D;
  • Consumir alimentos saludables como frutas, vegetales y legumbres, de preferencia orgánicos o producidos en casa sin agrotóxicos;
  • Evitar al máximo comida rápida y alimentos industrializados;
  • Mejorar la salud intestinal, combatiendo el estreñimiento;
  • Beber alrededor de 2 litros de agua mineral o filtrada todos los días.
Además de esto, también es importante evitar lugares públicos cerrados, como centros comerciales, teatros y cines, donde hay menos circulación del aire, y mayor probabilidad de desarrollar virus y bacterias que pueden parecer inofensivas para la mayor parte de la población, pero que pueden causar serias complicaciones en quienes tienen el sistema inmune más débil.

La equinacea y el sistema inmune

Té de Equinacea 
Ingredientes
  • 1 cucharadita de raíz o de hojas de Equinacea;
  • 1 taza de agua hirviendo.
Preparación
Colocar 1 cucharadita de raíz o de hojas de Equinacea en una taza de agua hirviendo. Deje reposar durante 15 minutos, colar y beber 2 veces por día. 
tomado de: Ecoportal.net

lunes, 11 de junio de 2018

Bondades que desconocías de las semillas de girasol



Existen diversas variedades de girasol y sus semillas pueden ser blancas, rojas, amarillas… Sin embargo, las más conocidas y consumidas son grisáceas con rayas blancas. Tienen una buena cantidad de ácidos grasos y son ricas en minerales tales como el fósforo, el potasio, el magnesio y el calcio.

Por cada 100 gramos de semillas de girasol obtienes:

22 mg de vitamina E
730 mg de potasio
100 mg de calcio
395 mg de magnesio
595 mg de fósforo
8,5 gramos de hidratos de carbono
28 gramos de proteínas
47 gramos de grasas saludables
¿Para qué sirven las semillas de girasol?
Algunas de las bondades que podemos destacar de las semillas de girasol son:

Mejoran la circulación

Esto se debe a los ácidos grasos, que tienen la capacidad de reducir el riesgo de padecer problemas circulatorios, cardíacos o cardiovasculares, como puede ser el infarto de miocardio.

Son excelentes para los deportistas

Contienen mucho potasio y magnesio, siendo fundamentales en los planes de alimentación de los que entrenan de forma profesional, pero también de los que practican deporte por hobby o diversión. Las pipas de girasol son buenas para los que realizan esfuerzos físicos constantemente (por ejemplo, en un trabajo que requiera levantar mucho peso) y ayudan a mejorar el rendimiento físico de manera natural.

Favorecen el funcionamiento cerebral

Esto es así porque las semillas de girasol tienen mucho magnesio y fósforo, dos aliados increíbles para el cerebro. Si tienes que estudiar o rendir un examen, come un puñado de pipas y verás los resultados. Sirven para mejorar la concentración, la memoria y el rendimiento mental en general.

Ideales para el embarazo

Las mujeres en etapa de gestación tienen que consumir una buena cantidad de ácido fólico para que el bebé pueda formarse bien y ella misma no se debilite. Las pipas de girasol son ricas en este nutriente imprescindible para evitar malformaciones en el feto o enfermedades en la madre.

Fortalecen el sistema inmune

En relación a lo que se decía antes, no solo las mujeres embarazadas pueden comer semillas de girasol para evitar enfermarse, sino cualquier persona. Mantienen y aumentan las defensas del organismo y previenen o erradican diversas patologías sobre todo relacionadas con virus.


Reducen el cansancio

Si estás necesitando una ayuda natural para tener más energía y vitalidad y no quedarte dormido en cualquier lado, no dudes en comer pipas de girasol. Entre sus tantos componentes, la tiamina (o vitamina B1) permite evitar problemas del sistema nervioso y la fatiga crónica. ¡Perfectas para un día muy ajetreado en la oficina!

Mejoran el aspecto de la piel

Además de ser buenas para la salud, las semillas de girasol nos sirven como tratamiento para la belleza (que, en definitiva, es salud también). Ya que tienen una buena cantidad de vitamina E que nutre y rejuvenece la dermis. Este nutriente es uno de los antioxidantes más potentes que existen. Come pipas y siéntete renovada de pies a cabeza.

Piel saludable

Reducen la osteoporosis
Sobre todo las mujeres, después de la menopausia, sufren de descalcificación de los huesos. Más allá de que todo el mundo cree que los lácteos tratan este problema, existen otras opciones como es el caso de las semillas de girasol, que tienen un gran contenido de calcio, evitando quebraduras o fisuras de huesos frágiles.

Aumenta la fertilidad

Esto, en realidad, no tiene una base científica sino que, más bien, es una creencia popular. Desde tiempos remotos se creía que aquellas mujeres que comían semillas de girasol eran más fértiles y podían tener más hijos.

¿Cómo consumir las semillas de girasol?


Como has podido leer, las pipas de girasol tienen muchas propiedades y si bien están aconsejadas para todas las edades, en particular se recomiendan para las mujeres embarazadas y en etapa de lactancia y las personas de la tercera edad.

Puede ser un exquisito snack para media mañana, un aperitivo o entrante para antes de la cena o hasta un sustituto perfecto para las golosinas. Algunas personas vierten semillas de girasol a las ensaladas, sopas, cremas o tartas. Si se muelen, obtenemos una harina que sirve para postres, pastas o sopas.

También las pipas de girasol pueden formar parte de tu desayuno diario. ¿Cómo? Haciendo leche de semillas de girasol. Se trata de un excelente sustituto de la leche de vaca, siendo perfecto para los intolerantes a la lactosa o los veganos.

Ingredientes

1 taza de semillas de girasol peladas
Azúcar moreno (o miel, en caso de no ser vegano)
6 tazas de agua (1,5 l)
1 cucharadita de canela en polvo o extracto de vainilla
Deja en remojo las semillas de girasol toda la noche. Al otro día, cuela y coloca en la licuadora con los demás ingredientes. Si quieres que te quede más espesa, reduce la cantidad de agua y si prefieres más líquida, puedes añadir más agua o menos semillas. Cuela y bebe de inmediato. Queda más que rica con plátanos, fresas o cereales integrales. ¡Ideal para un licuado que te sirva para comenzar la jornada con todas las energías!

Para poder conservar siempre frescas las semillas de girasol y tenerlas disponibles para consumir cuando lo desees, guárdalas en un frasco de vidrio con tapa hermética y no las expongas al sol ni a ambientes muy calurosos.


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